Que placentero es dormir en el bus. Yo prefiero los chamas,
sus asientos son más acolchonaditos. Además
hace frío, y estoy posicionado estratégicamente entre dos tías que están a
punto de hacerme desaparecer en el asiento, feliz. Pero llegó la hora de bajar.
No. Tres cuadritas más allá, ahora que recuerdo, la fundación telefónica está
presentando una muestra. La artista se llama Daniela F o algo así. I bienal de
fotografía de Lima ¿Primera? Ya que chucha, me bajo en la fundación, veo la
muestra y me vengo al CCelima. Bajo. Llueve. Mi zapatilla de tela acaba de
bucear en uno de los charcos que empiezan a formarse. Ahora sí tengo frio.
Diana F+ a todo color:
I bienal de fotografía de Lima del 23 de Marzo al 10 de Junio de 2012, Ingreso Libre. Explícito,
sarcástico. Daniela F. Estas puertas jamás me gustaron, ¿jalo o empujo? ¿Se
inscribió por internet? (¿tenía?) Vengo a la muestra. ¿Se inscribió por
internet? (buenas noches) No, ¿tenia? Si viene a la visita guiada de la muestra
sí, empieza en media hora, si gusta se inscribe y espera, sino puede pasar a
las salas. Me inscribo y espero ¿puedo? Cojo un par de folletos, me siento. Leo
la descripción, resulta que contra todo pronóstico diana F no era la artista
sino la cámara fotográfica. Felizmente no estoy solo, así la ignorancia pesa
menos. Primera impresión: fotos digitales intervenidas en algún programa de
diseño gráfico. Ahora cualquiera es artista. Segunda impresión: Diana, te amo.
Cuando te encuentre, pasaré mis dedos por tu lente, sentirás el ultraje de mi
iris erecto, que a través de tu ojo inerte captará Lo esencial. Diana tus errores, es un amor extraño este. La luz se
filtra, eres tosca, las esquinas se oscurecen, los contornos se difuminan, las
figuras se superponen. Diana eres una cagada pero has de tener algo bueno, eres
barata, pero has de tener otro atributo porque sueño con nuestro encuentro: en
algún lugar de la parada, en la cachina, estoy seguro te encontraré y cuando lo
haga seremos uno y tus defectos serán virtudes en mi torpe mano que suda, que
tiembla, que tienta tu botón en sueños húmedos y que dice: whisky.